La biodiversidad es la variedad de seres vivos. En este cuento, los habitantes del bosque descubren algunas de las relaciones que los unen, desde la polinización de las flores hasta la descomposición de las hojas.
Índice
La gran asamblea del Bosque de Niebla
En el Bosque de Niebla, los habitantes vivían tranquilos hasta que una tarde el viejo Roble Mayor convocó a una asamblea general en el claro del arroyo. Una discusión acalorada había estallado entre los animales sobre quién era el ser más importante del ecosistema.
El Águila Real descendió con un aleteo imponente y habló con orgullo:
—Yo soy la reina del cielo. Mi vista aguda vigila las quebradas y mantengo el equilibrio evitando que los roedores se multipliquen sin control. Sin mí, el bosque perdería su orden.
—¡Espera un momento! —zumbó una pequeña Abeja Dorada posándose sobre una flor silvestre—. Muchas plantas necesitan insectos polinizadores para formar frutos y semillas. Nosotras participamos en esa tarea junto con otros animales y procesos del bosque.
La voz de los que nadie mira
Un ciervo de cuernos esbeltos bufó con desdén hacia el suelo:
—Pues yo creo que las abejas y las águilas son útiles, pero nada se compara con los animales grandes como nosotros, que abrimos senderos en la espesura. Al menos nosotros no somos como esos feos hongos marrones pegados a la corteza húmeda, que no hacen nada en todo el día.
De entre la hojarasca podrida asomó una seta menuda de sombrero blanco con una voz serena que resonó con la fuerza de la tierra húmeda:
—Te equivocas, hermano ciervo. Nosotros, los hongos y bacterias del suelo, somos los recicladores del bosque. Si no descompusiéramos las hojas secas, las ramas caídas y los troncos muertos para transformarlos en abono negro y fértil, el bosque entero quedaría asfixiado bajo toneladas de basura vegetal, y tus hierbas tiernas no volverían a brotar jamás.
La lección del Roble Mayor
El Roble extendió sus ramas frondosas cubriendo a todos los presentes y sentenció con sabiduría milenaria:
—Miren a su alrededor: algunas plantas alimentan a insectos y producen semillas; distintos animales comen plantas o semillas; depredadores como el águila pueden alimentarse de pequeños animales; y hongos y bacterias ayudan a devolver nutrientes al suelo. Es una red con muchas conexiones, no una fila de seres ordenados del más importante al menos importante. Eso es la biodiversidad: la belleza de ser diferentes y la necesidad de cuidarnos unos a otros.
Los animales guardaron un respetuoso silencio y regresaron a sus hogares con el corazón en paz, habiendo comprendido que en el gran libro de la naturaleza todos los seres tienen una página indispensable que escribir.
Preguntas y actividades para el aula
- ¿Qué función fundamental cumplen las abejas en el bosque según el cuento?
- ¿Por qué los hongos del suelo son tan importantes aunque casi no los notemos?
- Dinámica grupal: Elijan cinco seres vivos de un entorno cercano, averigüen qué come cada uno o qué relación real tiene con los demás y dibujen una red con flechas que representen esas conexiones.
Aureliano Vargas
Encuentra más lecturas en nuestra selección.


¡Sé el primero en comentar!