Cómo respetar la diversidad: ejemplos para casa y el aula
Lectura original: https://maestrosypadres.com/como-respetar-la-diversidad-casa-aula/
En una clase puede haber quien disfrute leyendo en silencio, quien prefiera conversar y quien necesite más tiempo para responder. También encontramos distintas lenguas, historias familiares, creencias y maneras de comunicarnos. La diversidad humana forma parte de la convivencia cotidiana.
Índice
Las diferencias no cambian nuestro valor
UNICEF propone reconocer las diferencias sin convertirlas en motivos de discriminación. Una persona no vale menos por su aspecto, origen, discapacidad o forma de vivir. Tampoco representa por sí sola a todas las personas que comparten alguna de sus características.
Respetar no exige tener los mismos gustos ni estar de acuerdo en todo. Podemos discutir una idea con razones y escuchar otra explicación. Lo que no ayuda es insultar, ridiculizar o excluir a quien piensa de otra manera.
Seis situaciones para practicar
1. Un nombre que todavía no sabes pronunciar
En un equipo llega un compañero cuyo nombre dudas cómo decir. Puedes preguntar: «¿Me enseñas a pronunciarlo?». Escucha y vuelve a intentarlo. No le pongas otro nombre solo porque te resulte más cómodo.
2. Una comida desconocida
Durante el almuerzo alguien trae un plato que nunca has probado. «No lo conozco» describe tu experiencia; «qué asco» puede herir. Si esa persona quiere conversar, puedes preguntarle cómo se llama. No tiene obligación de explicar su familia ni de ofrecerte comida.
3. Un juego con una barrera
El reto consiste en alcanzar una tarjeta colocada demasiado alta para una participante. El grupo puede bajar las tarjetas o llevarlas a una mesa accesible. Antes de ayudar físicamente, pregunta qué necesita. Participar significa poder tomar decisiones y realizar una parte real del juego.
4. Un reparto de tareas injustificado
Al preparar una obra, alguien afirma: «Las niñas decoran y los niños construyen». Cambia el reparto: preguntad qué desea hacer cada persona y organizad turnos. No hace falta adivinar intereses o capacidades a partir de si alguien es niña o niño.
5. Distintas maneras de celebrar
En casa se organiza una reunión. Una invitada explica que prefiere no participar en una costumbre. Podemos escucharla y buscar otra actividad compartida. No es necesario exigir que cuente sus creencias o justificar ante todo el grupo su decisión.
6. Una consigna que no llega a todos
En un trabajo de aula, las instrucciones se dijeron mientras había mucho ruido. Escribir los pasos y comprobar si se entienden puede facilitar la participación. La propuesta de educación inclusiva de UNICEF Perú insiste en adaptar la enseñanza y reducir barreras.
Qué hacer si aparece una burla
Si alguien se ríe del acento de otra persona, no necesitas sumarte ni repetir la broma. Puedes decir: «Podemos escuchar sin burlarnos». Acompaña a quien quedó excluido y busca ayuda de una persona adulta si la situación continúa o no te sientes seguro.
Quien recibe la burla no tiene que resolverla a solas. Tampoco hay que obligarlo a contar delante del grupo cómo se siente. Preguntar en privado si necesita compañía puede ser una forma más cuidadosa de acercarse.
Actividad resuelta: cambia tres mensajes
Reescribe estas frases para que permitan participar. No necesitas contar experiencias ni datos de personas reales.
- «Como tardas más en leer, tú no participas».
- «Tienes que contar delante de todos por qué no celebras esta fiesta».
- «Ese nombre es raro; te llamaré como yo quiera».
Respuestas posibles: 1. «Acordemos tiempo para leer y decidir qué parte quiere hacer cada persona». 2. «Puedes decidir si quieres hablar de ello; busquemos una actividad compartida». 3. «Dime cómo prefieres que te llame y cómo se pronuncia».
Valen otras respuestas que eliminen la burla o la exclusión, respeten la privacidad y ofrezcan una participación concreta. Decir simplemente «somos buenos amigos» no resuelve por sí solo la barrera descrita.
Cinco preguntas con respuesta
- ¿Aquí diversidad significa variedad de animales? No; hablamos de diferencias entre personas.
- ¿Respetar exige compartir todos los gustos? No.
- ¿Qué puedes hacer si desconoces un nombre? Preguntar cómo se pronuncia y practicarlo.
- ¿Alguien debe explicar públicamente sus creencias? No; puede mantenerlas en privado.
- ¿Qué cambio elimina la barrera de las tarjetas? Situarlas donde todas las personas participantes puedan alcanzarlas.
Tres compromisos concretos
- Pregunta antes de suponer.
- Cambia las barreras que impiden participar.
- Responde a la exclusión sin exponer la intimidad de nadie.
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