El lobo y la cabra: fábula de Esopo y comprensión
Lectura original: https://maestrosypadres.com/el-lobo-y-la-cabra-fabula-esopo-comprension/
Esta fábula presenta una invitación que parece amable, pero esconde otra intención. Sirve para practicar la lectura de lo que dicen y hacen dos personajes imaginarios.

Origen: fábula tradicional atribuida a Esopo. Adaptación y redacción: Aureliano Vargas. El argumento pertenece a la tradición; las palabras de esta versión son nuevas.
Índice
El lobo y la cabra: fábula
Una cabra comía unas hojas entre las piedras de una ladera alta. Desde allí podía mirar todo el valle. El sendero era estrecho, pero ella conocía bien el lugar y avanzaba con cuidado.
Un lobo que pasaba por abajo levantó la cabeza. Había salido a buscar comida y, al ver a la cabra, pensó que sería una presa fácil si lograba hacerla bajar. Sin embargo, no podía trepar hasta donde estaba ella.
—¡Buenos días, cabra! —gritó con una voz muy amable—. ¿Por qué te quedas en esas rocas? Aquí abajo hay un prado lleno de hierba tierna. ¡Es mucho mejor que esas pocas hojas!
La cabra observó el prado. La hierba parecía fresca, pero el lobo estaba esperando justo al lado del camino que llevaba hasta ella.
—Gracias por avisarme —respondió—. Pero dime: ¿te interesa que yo coma mejor o que me acerque a tu boca?
El lobo abrió los ojos y no supo qué contestar.
—Sé que tienes hambre y que quieres comerme —continuó la cabra—. Prefiero quedarme aquí, donde estoy segura.
La cabra volvió a buscar hojas entre las piedras. El lobo comprendió que su engaño no había funcionado y se marchó por el valle. Ella siguió comiendo tranquilamente sin bajar del sitio alto.
Enseñanza de la fábula
Una propuesta agradable no siempre muestra la intención de quien la hace. La cabra se fija en la situación y toma una decisión prudente; eso no significa que todos los ofrecimientos escondan una trampa.
Resumen en dos frases
Un lobo invita a una cabra a bajar de una ladera prometiéndole hierba más fresca. La cabra reconoce que el lobo quiere comerla, se queda a salvo y lo ve marcharse.
Preguntas de comprensión con respuestas
- ¿Dónde estaba la cabra? En una ladera alta, entre piedras.
- ¿Qué le ofreció el lobo? Un prado con hierba más tierna si bajaba.
- ¿Por qué decidió la cabra no bajar? Porque comprendió que el lobo quería acercarla para comérsela.
Actividad: ofrecimiento e interés
Lee estas dos situaciones inventadas. En cada una, identifica qué se ofrece, qué parece buscar quien lo ofrece y qué detalle te da la pista. Intenta responder antes de mirar las soluciones.
- Un duende le dice a un conejo: «Puedes guardar tus zanahorias en mi cesta». Cuando el conejo se da la vuelta, el duende intenta marcharse con la cesta llena.
- Una tortuga ve a una mariposa cansada bajo el sol. Le ofrece descansar a la sombra de una hoja grande y se aparta para dejarle espacio.
Compara las dos intenciones usando las acciones de los personajes como pistas. No es necesario contar experiencias personales.
Soluciones orientativas (para revisar al final)
- Ofrecimiento: usar una cesta para guardar zanahorias. Interés: intentar llevárselas. Pista: el duende quiere marcharse con la cesta llena cuando el conejo no mira.
- Ofrecimiento: descansar a la sombra. Interés: ayudar a la mariposa a descansar. Pista: la tortuga se aparta para dejarle espacio.
Lee más relatos en Fábulas de Esopo. Para cotejar el argumento tradicional, puede consultarse «The Wolf & the Goat» de la Biblioteca del Congreso; este texto en español no es una traducción de esa página.