Era un hermoso día de sol y un grupo de amigos estaba en la playa practicando surf. Las olas eran muy altas y Rosa y Gaby eran las mejores nadadoras del grupo. Antes de almorzar, ellas y sus amigos entraron al mar, era divertido verlas correr entre las olas, pero algunos jóvenes sin experiencia se atrevieron a tratar de hacer lo mismo.
Nadie imagino que en un instante empezaron a crecer mucho las olas, la madre de uno de ellos desesperada empezó a gritar:
-«¡Se ahoga mi hijo, auxilio, por favor ayuda!».
Gaby,que era veloz y nadaba mejor, dejó la tabla de surf y acudió a ayudar, pero las fuerzas se le acababan luchando contra la corriente. Entonces, vino a ayudar Rosa, y juntas salvaron la vida de un joven que tuvo fuertes calambres y sin saber nadar.
Rosa le dijo al joven:
-«Al mar no se entra después de comer y menos si no sabes nadar, tienes que ser prudente y nunca deberás desafiar la fuerza del mar. Es mejor así.
La madre muy agradecida por el gesto de joven se acerco a ella a abrazarla mientras exhalaba un gran suspiro reflejando la gran tristeza que vivió a causa de su imprudente hijo.
Piensa en las consecuencias de tus acciones imprudentes y mejor evita un sufrimiento innecesario.
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