Este era un hombre que vivía en un pueblo pequeño, y se jactaba de ser un gran clarividente. Todos los días las personas iban a verlo a la plaza, para que les predijera el porvenir. El hombre les leía las palmas de sus manos, tiraba las cartas y miraba dentro de su bola de cristal, antes de responderles con voz misteriosa sobre las sorpresas que les deparaba el destino. Lo cierto era que el adivino no era tal, sino que le gustaba aprovecharse de...
Categoría -Ocio y Entretenimiento
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Érase una vez una reina que había enviudado y tenía una única hija, la cual era muy bella. Cuando la princesa creció, la prometieron en matrimonio con el príncipe del reino vecino. Al aproximarse la boda, la muchacha tuvo que viajar al castillo de su prometido, pero lamentablemente su madre no podía acompañarla. —Soy ya demasiado vieja —le dijo, entregándole un hermoso pañuelo—, pero toma esto. Es un talismán en el que he vertido tres...
En el corralito del pastor había un rebaño completo de ovejas. Todas eran blancas excepto una, la infeliz oveja negra. De su lana oscura solían burlarse mucho las otras ovejitas y hasta su mamá parecía quererla menos, lo cual le había hecho volverse amargada y llena de resentimiento. El tigre se fijó muy bien en esto y pronto se le ocurrió un plan para llenarse la barra. Fue más allá del tunal y encontró un sitio precioso, al lado de un bebedero...
Cuenta una vieja leyenda árabe que dos amigos se fueron a cruzar el desierto. Durante el viaje, los dos discutieron y entonces uno, sin más que decir, bajo de su camello y escribió algo en la arena: “Hoy mi mejor amigo me dio una bofetada en el cara”. En silencio, volvió a su montura y continuaron su camino entre las dunas. El otro no se atrevía a preguntarle porque había hecho aquello. Más adelante llegaron a un espléndido oasis...
Érase una vez un hombre que tenía tres hijos y el más pequeño de todos se llamaba Tontín. Todos se burlaban de él y en cada oportunidad lo ignoraban. Un día, el hijo mayor se fue al bosque para cortar leña. Su madre le preparó una rica torta con huevos y le dio una botella de leche fresca, para que no sintiera hambre ni sed mientras trabajaba. cuando el muchacho llegó al bosque, bien a un pequeño hombrecito con el pelo gris que lo saludó con...
Hubo una vez un joven que visitó un viejo monasterio zen, lleno de ilusión. Quería ver al abad para preguntarle si conocía algún método fácil para despertar su espíritu, ya que siempre que intentaba meditar, se distraía por las cosas que lo rodeaban. El abad lo miró un momento y luego le hizo un par de preguntas: —¿Eres capaz de mantener tu atención en una sola cosa? ¿Qué es aquello en lo que más te concentras? —No hay nada en especial, mi...
Había una vez un rey que tenía doce hijas, cada una más hermosa que la anterior y todas dormían juntas en una espléndida habitación, con sus camas dispuestas las unas al lado de las otras. Cada noche, cuando llegaba la hora de dormir, su padre las miraba acostarse y cerraba la puerta con llave. Sin embargo, por las mañanas, cuando iba a abrir el dormitorio, se quedaba perplejo al advertir que los zapatos de las princesas estaban gastados por...
Había una vez una familia conformada por el padre, la madre y su hijo pequeño. Un día, llegó a vivir con ellos el abuelo, quien era papá de la madre. Este noble anciano se había esforzado durante toda su vida y trabajado muy duro, para darle lo mejor a sus seres queridos. Ahora debía usar un bastón para caminar y sus manos le temblaban tanto, que comer se le hacía muy difícil. Cuando se sentaba a la mesa, no conseguía llevarse la cuchara llena...
Cuenta una antigua leyenda que hace miles de años, habitaban en la tierra dos razas distintas: los inuits y los tuniq. Los inuits eran seres humanos de estatura normal, mientras que los tuniq eran gigantes imponentes, aunque torpes y tontos. Un buen día, uno de los inuits salió a pescar para poder alimentar a su familia, sin embargo no tuvo suerte. Ni un solo pez iba a parar a las redes. El pescador buscó por todas partes sin lograr capturar...
Había una vez una poderosa reina, que poseía un jardín en el que crecían las flores más maravillosas de las cuatro estaciones del año. Sus preferidas eran las cosas y era por ello que las cultivaba en cada una de sus variedades, desde los escaramujos con sus hojas verdes como esmeraldas y su suave perfume de manzana, hasta las preciosas rosas de Provenza. Todas crecían en las paredes del palacio, enroscándose en torno a las columnas y los...
