Ocho palabras poco habituales y cómo usarlas
Lectura original: https://maestrosypadres.com/palabras-poco-habituales-significado-ejemplos/
Índice
Ocho palabras poco habituales y cómo usarlas
Una palabra puede parecerte rara porque no la has oído todavía. En otra familia o región quizá sea corriente. Esta selección no es una clasificación de las palabras menos usadas del español: reúne ocho voces que pueden ampliar tu vocabulario.
Los significados se han comprobado en el Diccionario de la lengua española. Las explicaciones breves y las frases siguientes son propias. Algunas palabras tienen más de un sentido; aquí trabajaremos con uno concreto de cada entrada.
Objetos y lugares
Alacena: armario con puertas y estantes, a menudo colocado en un hueco de la pared. Ejemplo: «Guardamos las tazas limpias en la alacena». No es obligatorio que contenga comida: también puede guardar otros objetos.
Aldaba: pieza metálica de una puerta que se mueve para llamar golpeándola. Ejemplo: «Antes de entrar, Nora levantó la aldaba y llamó dos veces».
Zaguán: espacio cubierto de entrada a una casa, junto a la puerta que comunica con la calle. Ejemplo: «Dejamos el paraguas en el zaguán antes de pasar al salón».
Remanso: zona de una corriente de agua donde esta se detiene o circula más lentamente. Ejemplo: «Desde el puente observamos hojas acumuladas en un remanso». La entrada de remansar ayuda a precisar este sentido.
Duración, calma, espacio y hallazgos
Efímero: de duración breve. Ejemplo: «El dibujo de vaho en el cristal fue efímero: desapareció al poco rato». No quiere decir necesariamente que dure un día exacto.
Parsimonia: calma o lentitud al actuar. Ejemplo: «Tomás ordenó las piezas con parsimonia, sin apresurarse». La palabra describe aquí cómo realiza la acción.
Diáfano: aplicado a un espacio, amplio y sin divisiones interiores que lo corten. Ejemplo: «La sala era diáfana y todos podían ver el escenario». Este es uno de sus sentidos, no el único.
Serendipia: hallazgo valioso que ocurre por casualidad. Ejemplo: «Buscando cinta adhesiva, encontré por azar la fotografía que creíamos perdida: fue una serendipia».
Una lectura para reconocerlas
Nora llamó con la aldaba. Su abuelo abrió y ambos cruzaron el zaguán. En la alacena buscaron una taza azul. Al mover una caja encontraron, por casualidad, una carta familiar que todos creían perdida. «¡Qué serendipia!», dijo él.
Después fueron a una sala diáfana. Nora leyó la carta con parsimonia para no saltarse ninguna línea. Cuando terminó, dibujó una sonrisa en el vaho de la ventana. La sonrisa fue efímera, pero conservaron la carta.
Las pistas del relato ayudan a entender las palabras. Una aldaba permite llamar; una alacena sirve para guardar; una serendipia aparece sin que se estuviera buscando ese hallazgo concreto. Si intercambiamos esas tres voces, las acciones dejan de encajar.
Actividad resuelta: elige la palabra precisa
Completa con remanso, efímero, parsimonia o zaguán: 1. El reflejo desapareció enseguida; fue ___. 2. Entramos por el ___. 3. Ana caminó con ___, sin prisa. 4. Las hojas quedaron en un ___ del arroyo.
Solución: 1. Efímero. 2. Zaguán. 3. Parsimonia. 4. Remanso. Cada respuesta encaja con una pista: corta duración, entrada cubierta, calma y agua con corriente reducida.
Revisa también esta frase: «Encontré exactamente la página que buscaba y por eso fue una serendipia». Encontrar algo mediante una búsqueda dirigida no basta para llamarlo así; falta el hallazgo valioso y casual que caracteriza la palabra.
Cinco preguntas de comprensión
- ¿Con qué llamó Nora a la puerta?
- ¿Qué buscaban en la alacena?
- ¿Qué encontraron sin estar buscándolo?
- ¿Cómo leyó Nora la carta?
- ¿Qué fue efímero en el relato?
Respuestas
- Con la aldaba.
- Una taza azul.
- Una carta familiar que creían perdida.
- Con parsimonia, para no saltarse ninguna línea.
- La sonrisa dibujada en el vaho.
Antes de usar una palabra nueva, comprueba que aporta el sentido que buscas. Una palabra conocida y precisa también puede ser la mejor elección.
