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Poemas originales de amistad para niños: distintos vínculos y versos para recitar

Poemas originales de amistad para niños: distintos vínculos y versos para recitar

Hay amistades que empiezan con una pregunta, otras con un juego y algunas con un gesto pequeño: guardar sitio, escuchar o compartir una idea. Estos seis poemas originales hablan de la amistad entre niños sin dar por hecho que todos tienen el mismo grupo de amigos. Tres tienen cuatro estrofas y los otros son más breves. Puedes leerlos completos, elegir uno para recitar y conversar sobre lo que ocurre en cada escena.

Cuatro niños comparten la lectura de un libro junto a un perro bajo un árbol, en un paisaje verde.
Ilustración original sobre la amistad y la lectura compartida.

1. Un lugar en la ronda (cuatro estrofas)

Había un hueco en la ronda,
junto a la pared del patio;
alguien acercó una silla
y el círculo se hizo amplio.

No preguntó de qué equipo,
ni si sabía saltar;
solo dijo: «Aquí hay espacio,
si te quieres acercar».

La ronda siguió su ritmo,
con tropiezos y canción;
nadie tuvo que ser experto
para entrar en el montón.

Si mañana falta un sitio
o un amigo llega después,
volveremos a hacer espacio:
cabe uno más, ya lo ves.

2. La goma de borrar (cuatro estrofas)

Me salió torcida una casa
en la hoja del taller;
mi amiga miró el tejado
y me ayudó a comprender.

«Puedes dejarla inclinada,
o intentarlo otra vez».
Me ofreció una goma limpia
y escuchó lo que pensé.

Elegí guardar el dibujo
con su techo desigual;
era una casa distinta,
pero podía ser hogar.

Y aprendí que un buen amigo
no dibuja en tu lugar:
te acompaña si lo pides
y te deja decidir al final.

3. El recreo de lluvia (cuatro estrofas)

La lluvia llenó los charcos,
se quedó vacío el jardín;
dos amigos en la mesa
inventaron un país.

Un papel se volvió barco,
una caja, un gran vagón;
cada cual puso una idea
y cambió la dirección.

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Discutieron por el mapa,
se escucharon al hablar;
una línea fue del uno,
otra pudo dibujar.

Terminó aquella aventura
cuando el cielo se aclaró;
el mejor descubrimiento
fue el camino que unió a los dos.

4. Sin tener que decir nada

Hoy mi amigo está callado,
mira el suelo del salón;
me acomodo a cierta distancia
sin pedir una explicación.

Luego muestra su cuaderno,
yo le enseño mi dibujo;
nos quedamos un momento
escuchando caer el agua.

La amistad también se nota
cuando sabe acompañar;
hay silencios que son puentes,
si los dejan descansar.

5. Dos maneras de jugar

Ella corre tras la pelota,
yo prefiero construir;
ella inventa mil carreras,
yo mil puertas por abrir.

Una tarde hacemos torres,
otra, pistas en el suelo;
no hace falta ser iguales
para compartir el juego.

6. Cuando digo «perdón»

Dije algo que hizo daño
sin pensar antes de hablar;
no bastaba con un gesto,
me tocaba reparar.

Le expliqué por qué lo siento,
le escuché sin discutir;
no exigí que me perdonara:
le di tiempo para elegir.

Otro día nos encontramos
para conversar los dos;
una amistad se hace fuerte
cuando aprende a cuidar la voz.

Cómo elegir y recitar un poema

  1. Lee cada poema y señala la escena que mejor recuerdas: una ronda, una tarea, un desacuerdo.
  2. Si necesitas cuatro estrofas, escoge el 1, 2 o 3. Una estrofa es un grupo de versos separado de otro por un espacio.
  3. Prueba a leerlo despacio, dejando una pequeña pausa al terminar cada estrofa; no tienes que memorizarlo.
  4. Explica en una frase por qué escogiste ese poema. No existe una respuesta obligatoria.

Preguntas de comprensión y respuestas

  1. ¿Qué permitió que otra persona participara en la ronda? Respuesta: alguien acercó una silla y ofreció un sitio.
  2. ¿La amiga decidió cómo tenía que ser el dibujo? Respuesta: no; ofreció ayuda y dejó que la otra persona decidiera.
  3. ¿Qué hicieron los amigos cuando no pudieron jugar fuera? Respuesta: inventaron una aventura con papel y una caja.
  4. ¿En qué poema la amistad no necesita una conversación inmediata? Respuesta: en «Sin tener que decir nada».
  5. ¿Se puede exigir que alguien perdone enseguida? Respuesta: no; el último poema respeta el tiempo de la otra persona.

Para recordar: un poema no tiene que rimar en todos sus versos. Aquí importa también la imagen que construye y lo que permite pensar sobre el trato entre compañeros.

Poemas y actividades originales: Aureliano Vargas.

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