Tres posturas de yoga para niños: montaña, árbol y gato sentado
Lectura original: https://maestrosypadres.com/posturas-yoga-ninos-montana-arbol-gato/
En el yoga hay posturas con nombres de animales y de elementos de la naturaleza. Aquí conocerás tres: la montaña, el árbol y una versión sentada del gato. Los nombres ayudan a recordarlas, pero no obligan a copiar una forma perfecta.
Índice
Antes de practicar
Aprende con una persona que sepa enseñar yoga a niños. Tu familia debe saber quién te orienta. Usa ropa que permita moverte y un espacio libre de objetos con los que puedas tropezar. Nemours KidsHealth recomienda buscar orientación, prepararse con comodidad y evitar forzar el cuerpo.
El centro estadounidense NCCIH recuerda que la práctica puede causar lesiones y que la enseñanza adecuada importa. Estas posturas no se presentan como un tratamiento ni como una promesa de mejorar las notas, curar enfermedades o eliminar emociones.
Respira con normalidad. Si aparece dolor, detente y avisa al adulto. Puedes observar primero, elegir una postura o dejar la práctica para otro momento. Nadie necesita aguantar más que sus compañeros.
1. La montaña
De pie, separa los pies al ancho de las caderas y reparte el peso. Relaja los hombros; mantén las rodillas sin bloquear y los brazos a los lados. Respira suavemente.
2. El árbol
Desde la montaña, pasa el peso a una pierna. Apoya el otro pie junto al tobillo; nunca sobre la rodilla. Mira un punto fijo. Puedes usar una pared como apoyo. Si pierdes estabilidad, devuelve el pie al suelo. Prueba después el otro lado, sin prisa.
3. El gato sentado
En una silla firme, apoya ambos pies en el suelo y las manos sobre las rodillas. Al soltar el aire, redondea un poco la espalda. Vuelve suavemente a una posición cómoda.
Colocación adaptada de SickKids.
Actividad resuelta: prepara una práctica
Lee esta situación inventada: Ana quiere probar las posturas. En el suelo hay una mochila. Tiene una silla con ruedas y otra firme. Su amigo propone competir para ver quién aguanta más tiempo sin apoyar el pie.
Decide qué conviene cambiar antes de empezar. Después elige entre estas dos formas de organizarse:
- Plan A: despejar el espacio, escoger la silla firme, escuchar las indicaciones y hacer pausas cuando sea necesario.
- Plan B: mantener la mochila en medio, usar la silla con ruedas y continuar aunque una postura moleste.
Solución: el plan A. Ana retira la mochila y prepara un asiento estable. También rechaza la competición: lo que hace su amigo no indica lo que ella debe sostener. Si una postura resulta incómoda, lo comunica y la deja.
Un cierre sencillo
Al terminar, vuelve a una posición cómoda y cuenta al adulto qué indicación entendiste y cuál necesitas que te muestre otra vez. Decir «no he comprendido cómo colocar el pie» es más útil que intentar adivinar y forzar una postura.
Cinco preguntas con respuesta
-
¿Qué tres posturas aparecen en la lectura? Montaña, árbol y gato sentado.
-
¿Dónde no debe colocarse el pie en el árbol? Sobre la rodilla de la pierna de apoyo.
-
¿Por qué conviene retirar la mochila antes de empezar? Para despejar el espacio y evitar tropezar.
-
¿Qué haces si aparece dolor? Te detienes y avisas al adulto.
-
¿Para qué sirve contar qué indicación no entendiste? Para recibir una explicación o una demostración antes de volver a intentarlo.
