Un granjero compró dos aves para tenerlas en su finca. La primera era un pequeño cisne, algo feo, pero que sin duda se convertiría en un animal hermoso al crecer y eso al hombre le pareció bien, pues ansiaba tener algo que le diera belleza a su granja. Además, algún día también quería escuchar el dulce canto del cisne, pues todos saben que antes de morir estos animales cantan por primera y última vez en su vida. La segunda ave fue un ganso...
Categoría -Fábulas de Esopo
Las fábulas de Esopo son pequeñas narraciones, a menudo protagonizadas por animales, pero a veces también por humanos, dioses y objetos. estos, a su vez, tienden a equivocarse o hacer alguna maldad hasta que acaban por recibir su merecido. Todas se caracterizan por contar con una moraleja al final, en la que conocemos la manera en la que debieron actuar sus personajes para evitar su mala suerte. Es así como nos enseñan la importancia de ser listos y amables.
En esta sección podrás leer una recopilación con las mejores fábulas de Esopo; cuentos muy pequeños y divertidos, con los cuales los niños recibirán enseñanzas muy positivas. Algunos de los valores que pueden aprender después de leerlas, incluyen la honestidad, la valentía, la sensatez, el respeto y la solidaridad, por mencionar algunos.
Son perfectas en especial para entretener a niños pequeños y enseñarles a leer.
¡Esperamos que pases un muy buen rato leyendo nuestras fábulas de Esopo!
Hubo un tiempo en el que los dioses dominaban el mundo y los animales vivían en abundancia. A ellos les gustaba mirar las bondades de su creación, desde el más pequeño y humilde de los mamíferos, hasta la más poderosa y elegante de las aves. Amaban las flores, los árboles, los ríos y las montañas. Y era por eso que muy a menudo hacían fiestas en el Olimpo, en las que se reunían para celebrar toda esa perfección. Un día, Zeus quiso hacer la más...
Un asno y una zorra vivían con mucho miedo, pues en las cercanías habitaba un león que solo buscaba la manera de devorar a los animales más indefensos. Ya se había comido a muchas criaturas más pequeñas que él y estaba a la espera de que ellos se encontraran solos para hacerles lo mismo. A pesar de que el asno era muy precavido y la zorra muy astuta, sabían que no contarían con tanta suerte para siempre. —Tengo una idea —le dijo la zorra al asno...
El siguiente cuento infantil está basado en una fábula de Esopo y nos muestra la importancia de aceptarnos a nosotros mismos. En lo más profundo del bosque, habitaban muchos animales que vivían en madrigueras. La zorra tenía la suya bajo las raíces de un frondoso roble. Ahí había crecido, se había criado y había tenido a sus cachorritos, hasta que estos fueron lo bastante mayores como para dejar el hogar e ir a hacer sus propias madrigueras. Un...
En un pueblo muy humilde vivía un hombre que era muy avaro y siempre buscaba economizar al máximo todo lo que tenía. Tal comportamiento rayaba en el mal gusto, pues a costa de no gastar, hacía verdaderas ridiculeces. Todo el tiempo comía de manera raquítica y se obligaba a achicar el estómago, con tal de no ir a comprar más comida. Sus ropas habían sido remendadas hasta el cansancio, pues nunca quería conseguirse nuevas y ni que decir de sus...
Hace mucho tiempo en medio del océano, se desató una gran batalla entre los delfines y una enorme ballena. Estos animales, como bien sabrás, suelen ser tranquilos y llevarse bien entre sí. Pero por alguna razón en ese entonces, todos se llevaban muy mal y solo pensaban en la manera más efectiva de hacerle daño al enemigo. Los delfines por su parte, estaban hartos de que la ballena nadara en sus territorios. Su cuerpo era tan grande, que les...
Un ciervo se encontraba pastando en el bosque cuando de pronto, escuchó a lo lejos que se acercaba una jauría furiosa de perros. Asustado, el animal echó a correr lo más rápido que pudo, pero los ladridos se escuchaban cada vez más cerca. Fue a parar a las tierras de un labrador que tenía un pesebre lleno de bueyes. Allí, entre esas criaturas tan grandes, seguramente no lo encontrarían. El ciervo pues se metió dentro del pesebre y se quedó muy...
Entre todas las aves que se envanecían por su plumaje, la golondrina era la más presuntuosa, pues la encantaban sus plumas suaves y de un azul resplandeciente, que fulguraban con el sol en los meses cálidos. El verano era su estación favorita, pues las podía lucir por todo lo alto. Le encantaba escuchar como los otros animales soltaban gritos de admiración al verla retozar por los cielos. Eso era lo que más le gustaba de los tiempos veraniegos...
Un cangrejo de mar vivía en los arrecifes de coral junto con su familia, la cual era muy feliz estando bajo las aguas. De vez en cuando subían a la superficie para buscar conchas o tomar el sol, pero siempre regresaban al lugar donde pertenecían. Sin embargo, esto no era suficiente para el cangrejo, que pronto comenzó a sentirse aburrido de lo que le rodeaba. —Estoy cansado de ver siempre estas barreras de coral —dijo—, yo quisiera vivir siempre...
Ocurrió que un día, Zeus, el dios más importante de todos los que habitaban en el Olimpo, se encontraba muy aburrido. Ya había bajado a la Tierra demasiadas veces para hacer de las suyas, a veces disfrazado de oso o de carnero. Ya había platicado con todos los dioses, encontrando que siempre tenían algo que hacer como para dedicarle todo su tiempo; Poseidón con su soberanía de los mares, Hades recibiendo a los muertos en el Inframundo, Hefesto...

