Embarazo y Maternidad

¿Los bebés sueñan? Qué sabemos y qué no podemos comprobar

¿Los bebés sueñan? Qué sabemos y qué no podemos comprobar

No podemos confirmar qué experiencias tiene un bebé mientras duerme ni asegurar que sean como los sueños que cuenta un niño mayor. Los bebés tienen distintas fases de sueño y pueden moverse durante ellas. Observar esos movimientos no permite saber si están imaginando una historia.

Bebé dormido boca arriba en una cuna sin objetos sueltos.
Observar el sueño de un bebé no permite saber qué experiencias tiene mientras duerme.

Lo que los investigadores pueden observar

En una fase llamada REM se producen movimientos rápidos de los ojos. También pueden observarse pequeños movimientos de otras partes del cuerpo. El laboratorio de Mark Blumberg, en la Universidad de Iowa, estudia esas sacudidas breves y su relación con el desarrollo.

Los investigadores pueden registrar movimientos y actividad eléctrica del cerebro. Esos registros aportan información sobre el sueño. No funcionan como una pantalla que muestre lo que alguien está soñando.

Por qué es difícil responder

Para estudiar muchos sueños, se pregunta a las personas qué recuerdan al despertar. Un bebé no puede ofrecer ese relato. Además, tener sueño REM y recordar un sueño son cuestiones diferentes. Una revisión científica sobre el recuerdo de los sueños explica las dificultades de estudiar experiencias que todavía no pueden comunicarse.

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Por eso, afirmar «sueña con su juguete» o «está teniendo una pesadilla» a partir de un gesto sería añadir información que no hemos observado. Tampoco podemos utilizar la falta de un relato para demostrar que no tiene ninguna experiencia.

¿Los movimientos tienen otra función?

La Universidad de Iowa investiga cómo se relacionan los movimientos del sueño con las conexiones entre el cerebro y el cuerpo. Sus trabajos, realizados en animales y en bebés humanos, han llevado a estudiar funciones del sueño que van más allá de los sueños narrados. Investigar una posible función no permite conocer el contenido de la mente de un bebé.

Actividad resuelta: observación o interpretación

Lee esta escena inventada: «Durante un registro de sueño, una investigadora anota que un bebé mueve dos dedos. Una persona comenta que seguramente está soñando con una pelota».

Pregunta: ¿qué se ha observado y qué se ha imaginado? Solución: el movimiento de los dedos es la observación. El sueño con una pelota es una interpretación sin una prueba que la confirme.

Cinco preguntas con respuesta

  1. ¿Podemos saber qué sueña un bebé por sus gestos? No.
  2. ¿Qué pueden registrar los investigadores? Movimientos y actividad cerebral, entre otros datos.
  3. ¿REM significa que conocemos el contenido de un sueño? No; identifica una fase del sueño.
  4. ¿Por qué faltan relatos de bebés? Porque todavía no pueden contar esas experiencias.
  5. ¿Qué respuesta es más cuidadosa? Explicar lo observado y reconocer lo que aún no se puede confirmar.

Una buena pregunta científica no siempre obtiene un sí o un no inmediato. A veces el paso más útil consiste en distinguir los datos de las suposiciones.

Fuentes consultadas

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